El clafoutis es un postre francés tradicional que normalmente lleva huevos y lácteos, pero esta versión vegana demuestra que no hacen falta para conseguir una textura suave y cremosa. Las cerezas, que están en plena temporada, aportan frescor, mientras que la harina de almendras y las especias dan un sabor delicado y reconfortante. Ideal para terminar una comida veraniega con un toque ligero y natural.
Ingredientes (para 8-10 personas, molde de 24 cm):
- 250 g de cerezas frescas
- 150 g de leche de coco en lata (parte líquida)
- 120 g de leche de almendras
- 100 g de harina de trigo (tipo 2 o integral suave)
- 35 g de harina de almendras
- 2-3 cucharadas de sirope de agave
- 1 pizca de sal
- Cúrcuma en polvo (una pizca, opcional, para dar color)
- Canela en polvo al gusto
Para decorar:
- Sirope de agave
- Almendras laminadas

Preparación:
- Preparar las cerezas: lavar las cerezas, córtalas por la mitad y retirar el hueso. Reservar.
- Hacer la masa: en un bol grande, mezclar los ingredientes secos: harina de trigo, harina de almendras, sal, canela y cúrcuma. Añadir poco a poco la leche de coco, la leche de almendras y el sirope de arce. Mezclar hasta obtener una masa lisa, sin grumos.
- Incorporar las cerezas: añadir la mitad de las cerezas a la masa y mezclar suavemente. Dejar reposar en la nevera durante unos 10 minutos.
- Hornear: untar un molde redondo con aceite y espolvorear un poco de harina. Verter la masa y repartir por encima el resto de las cerezas. Hornear en horno estático precalentado a 180 °C durante 25-30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro cuajado.
- Servir: dejar que se temple y decorar con sirope de agave y unas almendras laminadas. Servir tibio o a temperatura ambiente.